canoas

Canoas y pipantes hondureños

En los primeros tiempos de la pesca artesanal, los peces se capturaban o cazaban desde las orillas de los ríos y lagos. Pronto se observó que los especímenes más grandes nadaban en las aguas profundas. ¿Cómo hacer para llegar a ellos? Seguramente a algunos de los primeros humanos se les ocurrió elaborar un aparato hecho con troncos debido a su flotabilidad; este objeto les permitió alcanzar aguas profundas, con suficiente comodidad para arrojar lanzas o flechas a los peces más grandes, que deseaban capturar.

 Las formas de las canoas fueron cambiando de acuerdo a los materiales disponibles en el entorno y las herramientas que se iban inventando a través del tiempo. Probablemente, la escasez de troncos y/o madera debido a desastres naturales, impulsó la experimentación con fibras y otros materiales maleables, con los cuales se podían obtener formas mejor diseñadas para efectuar labores de pesca. Algunas culturas desarrollaron procesos para utilizar hojas fibrosas y arbustos disponibles en sus paisajes, obteniendo materiales resistentes y confiables para construir embarcaciones pequeñas y medianas.

En Honduras, como en muchos lugares con playas marítimas y ríos caudalosos, se fabricaron canoas que respondían muy bien a las necesidades del entorno lluvioso e impredecible. Estas pequeñas embarcaciones debían ser versátiles en sus usos, pues se las empleaba para la pesca artesanal así como para transportar a la familia hacia una reunión comunal. No dependían de elementos como el viento, pues los ríos y lagunas poseen recovecos y meandros, donde no es posible la navegación ininterrumpida, debido al crecimiento de árboles en sus orillas o la simple presencia de enormes piedras, por lo que las embarcaciones debían ser fácilmente transportables por tierra, y sumamente maniobrables sobre el agua.

El resultado de todas estas condiciones generó dos tipos de construcciones navales especializadas: En las costas de la Mosquitia Hondureña y en los grandes ríos caudalosos de esa zona, se perfeccionó la construcción de pipantes: Una canoa larga, maniobrable y muy estable en las condiciones típicas de esos paisajes. Mientras que en las otras regiones se desarrolló la canoa común, con suficiente espacio para llevar lo que se pueda pescar en una jornada y además para dos o tres pescadores y sus aperos. Estas canoas comunes seguramente fueron inspiradas por la influencia de otras culturas, como las Europeas donde se perfeccionaron las pequeñas balsas para transportar objetos y personas, de un lado a otro, en ríos y lagos.

En la actualidad, las canoas comunes se elaboran con fibra de vidrio y resinas epóxicas, además de la tradicional madera y la lámina de acero o aluminio. La variedad de materiales disponibles y el gran conocimiento acumulado, permiten a los fabricantes artesanales de pequeñas embarcaciones, satisfacer como nunca antes las necesidades particulares de los pescadores, considerando siempre sus respectivos presupuestos.

 


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