Pieza arqueológica Mosquitia

¿De dónde proviene la leyenda de la “Ciudad Blanca”?

Las historias fantásticas a partir de materias poco conocidas, nos encantan a los seres humanos. En Honduras, principalmente en la Costa Norte (Atlántico), se ha hablado mucho sobre una ciudad perdida en medio de la Mosquitia Hondureña: “La Ciudad Blanca”. En realidad, es esta una historia muy antigua que se ha venido repitiendo de generación en generación, con los agregados y sustracciones que implica todo relato popular.

Los mitos se construyen a partir de la realidad y en Honduras sí existió una civilización avanzada: Los Mayas de Copán. Sin embargo, esta ya había desaparecido aproximadamente 500 años antes de la llegada de los españoles, al punto que estos solo observaron algunas ruinas entre el bosque seco tropical, plenamente recuperado en la zona. El antropólogo social Jorge Travieso nos afirma que esta ciudad imaginaria “ni es blanca ni es ciudad”. Las investigaciones científicas en la Mosquitia Hondureña y zonas aledañas, durante el siglo XX, efectuadas por investigadores profesionales de diversas especialidades, como arqueología, topografía, edafología, botánica y otras más, no encontraron ningún conjunto de edificios magníficos construidos con piedra labrada, cubierta por los árboles y plantas del bosque húmedo tropical.

Al ser las Ruinas de Copán la referencia más importante y notable, de ciudades perdidas construidas por antiguas civilizaciones que habitaron porciones del territorio hondureño, es natural suponer, principalmente cuando no se ha estudiado la materia, que deberían existir más edificaciones similares, en otras partes del territorio nacional. Según Travieso, fue Theodore Morde quien exacerbó la fantasía alrededor de una “Ciudad Blanca” en los EE.UU., pues en 1938 afirmaba haber visitado las ruinas de “La Ciudad del Dios Mono” o “Ciudad Blanca”, en varios artículos y entrevistas realizadas para algunos medios de comunicación de la época.

Investigadores de campo, como Jesús Aguilar Paz (Creador del primer mapa de Honduras, año 1934), después de visitar varios de los lugares donde le aseguraron estaba la “Ciudad Blanca”, concluyó que la mayoría de estos exploradores extranjeros, como Morde, en realidad se basaban en leyendas para buscar yacimientos de oro cercanos a los ríos la Mosquitia Hondureña. Un relato que generó mucha suspicacia en EE.UU. y Centroamérica, fue cuando Charles Lindbergh sobrevoló con su esposa, algunas porciones de la selva comprendida en ese tiempo (Año 1928) entre el Petén (Guatemala) y Belice; logrando avistar algunas cúspides de pirámides Mayas que años después fueron investigadas y mapeadas por especialistas.

Entre los años 2011 y 2012, un equipo de investigadores y exploradores dirigidos por el cineasta Steve Elkins, lograron mapear con el LIDAR (Light Detection and Ranging) aproximadamente 140 kilómetros cuadrados de selva, en sitios de la Mosquitia Hondureña donde encontraron vestigios arqueológicos Chibchas . Sin embargo, no encontraron “Ciudad Blanca”, solo algunos artefactos tallados en piedra que hoy se encuentran en El Aguacate, Olancho. Con los resultados de esta investigación se produjo un documental para National Geographic, que generó nuevo interés sobre este importante mito hondureño.


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