tortuga carei

La tortuga Carey en el arrecife coralino de Roatán

La tortuga Carey (Erethmochelys imbricata) es uno de los habitantes más vistosos e inolvidables del arrecife coralino de Roatán; mientras se bucea en la barrera coralina, se la puede encontrar nadando en busca de alimento disponible en los contornos del arrecife.

Su dieta normal está formada principalmente por esponjas que escoge entre las especies disponibles. También consume otros organismos, principalmente medusas muy venenosas, algas, peces y algunas especies de coral. Su actividad es muy importante para el equilibrio ecológico del arrecife coralino porque mantiene constante la población de los organismos que le sirven como alimento, además de formar ella misma, un eslabón en la cadena alimenticia de los tiburones de arrecife.

Las tortugas Carey pueden vivir hasta cincuenta años, aunque muy pocas logran un ciclo de vida tan largo debido a la multitud de peligros que debe enfrentar desde que nace. Pues comienzan su reproducción cuando tienen 20 años de edad y se aparean cada dos o tres años. Luego deben encontrar un lugar donde desovar sus 100 huevos promedio, como playas donde las Carey recién nacidas estarán expuestas a depredadores como aves, roedores, reptiles y otros mamíferos incluyendo al ser humano, quien se ha alimentado de su carne, sus huevos y ha utilizado su caparazón desde épocas antiguas.

Si uno se encuentra una tortuga Carey en la playa de Roatán es probable imaginar que tiene alguna enfermedad pues su movilidad en tierra es difícil y lenta. Todo cambiará cuando se sumerja en el mar; allí puede alcanzar notables velocidades de desplazamiento, ya que su cuerpo está especialmente adaptado para moverse a través del agua salada de los océanos, en donde será común sumergirse a profundidades de hasta 80 metros por una hora o más tiempo.

Se pueden encontrar ocasionalmente en el arrecife coralino algunas otras tortugas como la caguama, sin embargo, la especie emblemática será siempre la Carey, con sus colores distintivos, su boca en forma de pico de pájaro y la apariencia única de sus placas en el caparazón. Actualmente el principal enemigo de la tortuga Carey es el ser humano, por la cantidad de desechos tirados al mar todos los días en el año. Es cada vez más frecuente encontrar algunas de ellas enredadas entre hilos y cuerdas, o atoradas con bolsas plásticas que han confundido con medusas de las cuales se alimentan.


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