Tatto espalda

Tradiciones y cultura en el Tatuaje

La palabra tatuaje parece tener su origen en el vocablo de origen polinesio “tau-tau”, utilizado para designar el golpe de un hueso sobre otro, tal como se hacía en una de las técnicas para grabar la piel, permanentemente, más antigua y difundida por casi todas las islas de Oceanía. Continente en donde los primeros exploradores europeos, como Thomas Cook se quedarían profundamente impresionados por las auténticas obras de arte, portadas en sus cuerpos por los nativos de islas tan famosas como Tahití o las Marshall, siglos antes de perfeccionarse la máquina eléctrica de Samuel O´Reilly en 1891.

La multitud de técnicas para tatuar, desarrolladas en diferentes en distintos lugares del planeta, permite imaginar la actividad del arte corporal como algo inherente al ser humano. Quizás producto tangible de la necesidad por hacer trascender el propio cuerpo a través del ciclo vital, por medio de conmemoraciones visibles y bellas, que atestigüen la condición de sobreviviente, en cualquier parte de la Tierra donde el ser humano se estableció y medró, como grupo social.

Con diferentes diseños y significados, según haya sido quien lo llevaba en su piel cuando estaba vivo, el tatuaje lo llevaban en sus cuerpos, hombres y mujeres, con diferentes objetivos, como la diferenciación en la jerarquía social. Se han encontrado tatuajes en momias como Özi, considerada la más antigua del mundo (3300 Antes de Cristo), encontrada en los Alpes Italianos; en momias del tiempo de los faraones en Egipto, cuando se tatuaba con fines curativos; en los huesos bien conservados de mujeres sacerdotes pertenecientes a culturas siberianas muy antiguas (8,000 Antes de Cristo); en los restos bien conservados de habitantes de todas y cada una de las islas, grandes y pequeñas, que forman Oceanía; entre los cadáveres de europeos antiguos, sepultados en los lagos helados de Escandinavia y Escocia; en restos humanos deshidratados provenientes del Sahara; y por supuesto, entre las momias encontradas en Mesoamérica, las provenientes de las ruinas Moches y muchas otras más. Atestiguando la importancia que tenía la decoración de la piel, para las personas que vivieron y crecieron en esos entornos culturales tan divergentes.

Según la Antropología, el tatuaje representaba el sello para la culminación o un momento esencial, dentro de un Rito de Iniciación necesario para formar parte de una comunidad o una hermandad, constituida por artesanos o trabajadores especializados; cazadores y pescadores; o guerreros profesionales. Quienes eran autorizados por los gobernantes del lugar, para grabar en sus brazos, piernas, torsos y espaldas, figuras y diseños que representaban su hombría y valor, puestos a prueba en un número determinado de batallas, o en la realización de proezas inolvidables como sobrevivir un viaje imposible o la construcción de obras monumentales.

Hoy en día son muy significativos los tatuajes utilizados por combatientes legendarios como los Maoríes de Nueva Zelandia, los Tagalog de Filipinas, los Chamorro de Guam y muchos otros famosos guerreros del Lejano Oriente; los guerreros Celtas, Tracios, Hispanos y Escandinavos del Norte europeo; los Norafricanos, egipcios, sirios y cretenses. ¡En fin! Todos los estilos y diseños de decoración en la piel utilizados en la antigüedad, para demostrar la hombría, o exaltar la belleza, se utilizan hoy como arte corporal cambiando el carácter, valor y apreciación del tatuaje; convirtiéndolo en un auténtico Arte Corporal.

 


Imprimir   Correo electrónico