amanecer amapala

La mágica luz de Amapala

Los amaneceres y atardeceres en las playas del océano, son generalmente inolvidables y espectaculares. Sin embargo, hay dentro de estos espacios costeros, algunos francamente extraordinarios, y muy cercanos al lugar donde uno vive, como la Isla del Tigre en el Golfo de Fonseca hondureño, cuya principal localidad es el antiguo puerto de Amapala.

La condición principal que diferencia este paisaje marítimo de los disponibles en la Costa Atlántica de Honduras, es la presencia de volcanes activos en los países vecinos de El Salvador y Nicaragua, los cuales mantienen una constante y permanente emisión de cenizas y gases que sirven como un filtro natural para la luz solar, brindándole ese color característico y dramático al finalizar o comenzar cada día.

Actualmente, Amapala está enfocada en el turismo y brinda a sus visitantes diferentes formas de entretenimiento y diversión. Quienes gustan de playa y sol, pueden disfrutar de un clima caluroso durante todo el año, en Playa Grande, Tiguilotada, Los Aguirres o en El Zapote, donde existen arenas oscuras y oleajes variables durante el día. Otros visitantes pueden alquilar el servicio de panga o lancha, para circunnavegar alrededor de la Isla del Tigre o visitar las islas cercanas como la de los Pájaros, famosa por su población de diversas aves marinas y de humedal.

Se puede transitar en bicicleta por la calle perimetral que recorre el contorno de la isla, lo que permitirá observar diferentes paisajes del Golfo de Fonseca. O se puede pagar un recorrido en mototaxi, solicitando al conductor hacer las paradas respectivas en los miradores disponibles en acantilados y cerros a lo largo del recorrido. La oferta hotelera es diversa y para todos los presupuestos, al igual que las comidas y bebidas. Son famosas las baleadas en los alrededores del mercado y las sopas de mariscos que se cocinan en diferentes lugares de la isla.

La Amapala que conocemos hoy en día, es el resultado de una agitada historia de comercio y desarrollo económico, interrumpido en forma abrupta por las intrigas políticas y económicas urdidas por políticos y militares hondureños, en contubernio con empresarios estadounidenses interesados en monopolizar los negocios de los empresarios alemanes e italianos que desarrollaron el lugar en el transcurso de cien años.  

Para llegar a Amapala:

Se conduce durante 97 kilómetros por la carretera CA-5, en dirección al Sur de Honduras, hasta llegar a la bifurcación que conecta con la carretera CA-1, ubicada en Jícaro Galán, Departamento de Valle. Desde allí se puede avanzar 8 kilómetros aprox., en dirección hacia San Lorenzo, tomando el desvío que conecta la CA-1 a la Carretera N-66; o se puede transitar desde Jícaro Galán, pasando por Nacaome sobre la CA-1, tomando el desvío hacia Agua Fría por la carretera N-114, la cual se llama V-263 al pasar la localidad. En ambas rutas se debe tener claro que el destino final es el embarcadero de Coyolito, ubicado a una distancia de entre 39 – 50 kilómetros de Jícaro Galán, según sea la ruta que se escoja. Puede reservar desde Tegucigalpa, algún estacionamiento en los alrededores del embarcadero, antes de iniciar el viaje en panga, para cruzar el canal natural y desembarcar en alguno de los muelles o playas de la Isla del Tigre.

 


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