La campa pueblo

La Campa y San Matías

La cabecera municipal de La Campa es un pueblo ubicado a 16 kilómetros de Gracias, en el Departamento de Lempira. Durante la época colonial, cuando ya se habían establecido las encomiendas y las primeras explotaciones mineras, La Campa era un lugar utilizado para acampar cuando se viajaba hacia diferentes destinos en el Occidente de Honduras. Con el tiempo se establecieron definitivamente cada vez más pobladores, hasta alcanzar el estatus de parroquia.

Actualmente, La Campa es uno de los sitios de peregrinación más importantes en Honduras, debido a la celebración de su santo patrono San Matías. Durante los días comprendidos entre el 15 y el 28 Febrero de cada año, cuando se celebra la Feria, llegan al municipio hasta 40 mil extranjeros con la intención de cumplir promesas y solicitar milagros. Es en este tiempo cuando el pueblo queda rebasado en sus capacidades para albergar a tanto visitante, por lo que se convierte nuevamente, en un campamento.

La Feria de San Matías en La Campa es una de las más importantes y mejor conservadas celebraciones religiosas de Honduras. Sus orígenes se remontan al momento cuando la Conquista de Honduras hubo terminado, y los conquistadores realizaban la transición hacia Encomenderos. En ese entorno social surgirán también los guancascos, celebraciones únicas y muy propias de cada lugar.

San Matías fue el apóstol que sustituyó a Judas Iscariote. Se le atribuyen muchas curaciones y milagros relacionados con la salud. El don de la sanación es uno de los más reconocidos e importantes en las iglesias cristianas, pues no se refiere solo a la curación del cuerpo, sino también del alma. Al fin y al cabo el cuerpo está dirigido por el alma, según el cristianismo.

La Campa fue declarado municipio en el año 1921, aunque ya era muy importante desde la época cuando San Matías se manifestó a un grupo de cazadores, según cuenta la leyenda. Su iglesia aunque muy sencilla posee un inmenso significado para todas las personas quienes han recibido sanación allí. Quizás por tener una actividad tan intensa y concentrada en unos pocos días, el pueblo pasa en una gran tranquilidad el resto del año.

Quien quiera conocer un poco más sobre La Campa solo debe recorrer la carretera desde Gracias, cabecera municipal de Lempira. Al llegar puede preguntar por las alfareras del pueblo, cuyos productos elaborados de acuerdo a los procesos artesanales Lencas son conocidos y apreciados dentro y fuera de Honduras. Puede visitar los espacios representativos del pueblo, como su parque central y el edificio de la alcaldía. También se recomienda su canopy, reconocido como el más alto de todo Honduras.

La Campa es un pequeño lugar con una gran historia.


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