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El parapente en Honduras

Honduras es un país ideal para realizar parapentismo o vuelo en ala sustentada por corrientes ascendentes de aire caliente. Las condiciones principales del país, que generan esta situación privilegiada son su territorio dominado por montañas y cerros, sumado al clima tropical que genera los flujos de aire necesarios.

El parapentista canadiense Jeffrey Miller, fue quien inició esta actividad en Honduras durante el año 2004. Y ha efectuado desde entonces, casi todos los vuelos importantes en los sitios y lugares más propicios para lograr los máximos tiempos de duración en el aire. En una ocasión efectuó un vuelo de varias horas durante “el verano” o la época de sequías, cuando pudo enlazarse a través de diferentes corrientes ascendentes logrando suficiente sustentación, velocidad y desplazamiento para recorrer desde Yuscarán hasta Talanga y luego aterrizar en terrenos de la Villa de San Francisco. ¡Claro, Jeffrey Miller es un profesional que ama lo que hace! Un tiempo como ese podría considerarse muy cercano a un record.  

Las personas que desean practicar el parapentismo y que nunca han realizado un vuelo de este tipo, pueden contactar a la Asociación de Parapentismo de Honduras, y organizar vuelos tándem en compañía de un instructor. Los vuelos se pueden llevar a cabo en lugares y sitios con características orográficas y climáticas específicas, muy abundantes en prácticamente cada departamento de Honduras, pues son necesarios la altura suficiente para entrar en la corriente de aire ascendente; y tener suficiente viento para remontar y desplazarse por el vacío. De tal modo que quizás el único lugar con menos probabilidades para llevar a cabo parapentismo serían las planicies de Gracias a Dios, por sus escasa montañas; de allí, el resto del país es sumamente apto.

Para practicar parapentismo solo se necesita un buen estado de salud y funcionamiento de todo el cuerpo; ropa y calzado adecuados pues lo lugares de aterrizaje pueden variar; gafas para proteger los ojos del viento … ¡Y por supuesto! Mucho valor y decisión para lanzarse al vacío en compañía del experto.

Una vez en el aire, solo queda disfrutar del amplio paisaje y planear a través de las corrientes tal como lo hacen los zopilotes y muchas otras aves; con la ventaja de ver y escuchar todo lo que se pueda, sin la vibración de un motor ni el estrés de tener que aterrizar solamente en espacios muy específicos.

El parapentismo es lo más cercano a volar como lo hacen los pájaros más grandes: Dejando que la Física y la Química expresadas en las fuerzas del clima y el viento, mantengan el ala con la necesaria sustentación para moverse a través de ellos, “flotando” en el aire como lo han soñado muchos.


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