San Juancito y el Enclave Minero en Honduras

San Juancito y el Enclave Minero en Honduras

Por ser Honduras un país de origen geológico eminentemente volcánico, actualmente inactivo, posee una riqueza mineral excepcional. Durante la época colonial, las minas hondureñas, principalmente la de “El Corpus”, aportaban hasta el 90% de todo el oro y la plata que se extraía en los territorios gobernados por la Capitanía General de Guatemala. La principal causa del declive en la producción fue la obsolescencia de la tecnología minera existente hasta el siglo XIX.

La riqueza minera del territorio hondureño, en los lechos de sus ríos, cuevas y en el subsuelo de los cerros y montañas, atrajo la atención de buscadores de fortuna provenientes de los países anglosajones americanos, como EE.UU. y Canadá, y también europeos, como Alemania, Francias, Holanda y Suecia. Algunos de estos exploradores poseían mucho conocimiento sobre las nuevas técnicas mineras y los nuevos campos científicos, como la geología, la mineralogía y la química especializada en la extracción de metales, lo cual les permitió proyectar empresas mineras de gran escala en varios puntos del territorio hondureño desde los 1850´s. 

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Sin embargo, ninguno de estos grandes proyectos se pudo llevar a cabo mientras ocurrían las guerras civiles y conflictos armados entre diferentes facciones de los llamados “conservadores” y liberales, quienes mantenían convulsionada toda la región, y no permitían el establecimiento de un marcol legal y financiero adecuados para un emprendedurismo de esta envergadura.

Por ser Honduras un país de origen geológico eminentemente volcánico, actualmente inactivo, posee una riqueza mineral excepcional. 

Durante la época colonial, las minas hondureñas, principalmente la de “El Corpus”, aportaban hasta el 90% de todo el oro y la plata que se extraía en los territorios gobernados por la Capitanía General de Guatemala. La principal causa del declive en la producción fue la obsolescencia de la tecnología minera existente hasta el siglo XIX.
Esta empresa contaría con la colaboración total del entonces presidente de la república, Marco Aurelio Soto, quien era el principal accionista hondureño y había patrocinado sus inicios como empresa del Estado, hasta lograr la creación de una empresa multinacional con sede en EE.UU., que se llamaría “New York and Honduras Rosario Mining Company”.

Esta empresa comenzaría una de las explotaciones mineras más rentables de América, durante el año 1879 y ya para 1910 tendría en sus planteles industriales, la tecnología más moderna en el mundo, para extraer y procesar la broza. Su poder e influencia sobre los gobiernos hondureños de turno se extendería hasta los 1950´s, cuando debido a las presiones de las organizaciones obreras y el descubrimiento de vetas minerales más rentables y atractivas en El Mochito, Santa Bárbara, cerraría operaciones y después de haber cambiado su denominación legal, trasladaría su principal maquinaria hacia la nueva explotación, continuando la extracción de minerales con más valor e importancia estratégica hasta el tiempo presente.

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