El famoso reloj mecánico en la Catedral de Comayagua funciona  por efecto indirecto de la gravedad, cuando esta fuerza del Universo atrae las pesas del reloj hacia el suelo,  desde la altura donde fueron confinadas, de manera intencional y bien calculada por sus diseñadores y constructores.

La energía potencial producida por los pesos suspendidos en el aire, a una distancia específica de la superficie terrestre, será transformada en energía cinética o simple movimiento, a través de las diferentes regulaciones efectuadas por cada pieza metálica, de acuerdo a cómo ocurren los contactos entre las diferentes superficies de los dientes,  en cada diferente engranaje…

Se deducen tres  aspectos esenciales para el funcionamiento del reloj: La altura sobre la cual está ubicado el cuerpo metálico con sus engranajes y las demás piezas constitutivas del aparato; las campanas marcadoras de cuartos de hora, arriba de este mecanismo central; y sus capacidades para disipar fuerzas innecesarias, como vibraciones y fricciones inherentes a su funcionamiento, por medio de lubricación y materiales resistentes, como el hierro forjado.

La torre en sí misma, con su altura y diseño de construcción, protege y soporta al campanario en el espacio superior, luego al mecanismo central del reloj en la parte equivalente a  ¾ de su altura total. Estos tres elementos conforman realmente el funcionamiento integral del reloj de pesas de la Catedral de Comayagua. De allí la connotación de poder, riqueza y sabiduría simbolizada en la posesión de un instrumento complejo, útil y majestuoso como este reloj mecánico a gravedad.

El perfeccionamiento progresivo del reloj desde la edad media hasta la actualidad, se ha medido principalmente por dos cualidades fácilmente observables: Cuánto se retrasan o adelantan los mecanismos; y por supuesto, el tamaño de cada pieza constitutiva del aparato o reloj en sí.

Si se compara el enorme cuerpo de un reloj como el de la Catedral de Comayagua, con un reloj de pulsera actual, se entiende rápidamente, cuánto se ha avanzado en este difícil y siempre desafiante campo científico de la medición del tiempo.